Miles de conquenses quisieron acompañar la noche del viernes al paso del Descendimiento y a la 'Cruz de los Jóvenes' en el Vía Crucis que recorrió las calles de Cuenca, desde la parroquia de San Esteban a la Catedral, en un clima de oración y silencio.El cortejo lo abrieron los estandartes de las hermandades de la Semana Santa de Cuenca y los cetros de hermanos mayores portados por los cofrades más jóvenes. Eran el prólogo del paso de 'El Descendimiento', escoltado por sus devotos y portado con la habitual solemninad por sus banceros al ritmo marcado por las marchas de la Banda Municipal de Música. Era la primera vez que esta imagen desfilaba con iluminación eléctrica. El motivo de su presencia en la procesión de anoche es que el Cristo de la Salud es uno de las catorce imágenes seleccionadas entre todas las semanasantas de España para participar en elVía Crucis que se celebrará el próximo 19 de agosto en Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud y que estará presidido por el papa Benedicto XVI. Curiosa estampa fue la de ver pasar el espectacular conjunto del escultor Marco Pérez bajo los arcos de un Ayuntamiento coronado por un cartel de 'Feliz Navidad', eso sí, sin iluminar.
Velas y antorchas tejieron un gran hilo de luz que cobijó un icono de la Virgen María que también procesionó y la 'Cruz de los Jóvenes'. Fue regalada en 1984 por Juan Pablo II a los jóvenes y desde entonces es símbolo de las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebran bienalmente y congregan a jóvenes de todo el mundo unidos por su Fe y sus valores. En estas más de dos décadas de historia ha recorrido todo el planeta y desde el pasado domingo, cuando llegó a Tarancón, ha visitado varios puntos de la Diócesis conquense.
Tanto el icono mariano como la Cruz fueron trasladados por grupos de jóvenes de diferentes parroquias de la capital y de la provincia, que se fueron turnando en esta tarea. Los cánticos del coro juvenil de San Esteban y de las Esclavas Carmelitas de la Sagrada Familia fueron el complemento musical a las meditaciones que durante catorce paradas a lo largo del recorrido, tantas como estaciones del recorrido, se escucharon en memoria de los momentos de la Pasión de Cristo. Láminas con fotogramas de la película homónima de Mel Gibson sobre las últimas horas marcaron estos hitos.
La ceremonia culminó en la Catedral conquense, donde los fieles pudieron besar la Cruz de los Jóvenes. El Encuentro Diocesano Juvenil continuó con una cena de hermandad y una oración conjunta en el Seminario Conciliar, donde los participantes procedentes de la provincia han pasado la noche.
El sábado el periplo de la Cruz tiene dos destinos muy especiales: el Centro Penitenciario y el Hospital de Santiago, para que presos, ancianos y enfermos tampoco permanezcan ajenos a este acontecimiento. El resto de la jornada tendrá como epicentro la Parroquia de San Fernando. Allí a las 11,15 horas, el obispo José María Yanguas (presente también en el Vía Crucis) presidirá una eucaristía y a lo largo del día se pronunciarán varias charlas sobre la Jornada Mundial de la Juventud que acogerá Madrid del 16 al 21 de agosto. Los actos concluirán con el concierto-oración programado para las 18.00 horas.
Desde allí la Cruz tomará nuevos rumbos, aún en territorio conquense . El domingo partirá hacia Garaballa, al santuario de la Virgen de Tejeda y más tarde llegará a Priego. Su misión evangelizadora seguirá en tierras de Guadalajara